El expresidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, cuestionó este domingo que el presidente Nicolás Maduro intente “lavarse las manos” luego que en un acto del gobierno con representantes de la pequeña y mediana industria, éste reclamara explicaciones de lo que ocurre en la estatal petrolera.
“Ya Maduro y su gobierno nos tienen acostumbrados al ejercicio del cinismo como forma de hacer política ¿Ahora quiere saber qué es lo que Él ha hecho en PDVSA? ¿Ahora se presenta al país como si hubiese estado al margen de lo que ha sucedido en nuestra empresa, como si no tuviese nada que ver con su destrucción, como si “algo” ha sucedido en PDVSA de lo que él tiene que ser informado?”, reprochó Ramírez en un artículo publicado este domingo.
Ramírez recalcó que Pdvsa “está desmantelada en sus capacidades funcionales. No opera y no funciona como una empresa capaz de producir petróleo, ni procesarlo o refinarlo, así como no es capaz de exportarlo. Lo que ha sucedido en PDVSA es un estruendoso fracaso del gobierno de Maduro y sus 7 sucesivas Juntas Directivas que, a partir de agosto de 2014, han tenido el control absoluto de la empresa, con una gestión marcada por la intervención directa de Maduro y sus ministros en sus decisiones operativas, marcada por la improvisación e incapacidad de directivos colocados allí para representar los intereses económicos y políticos de los distintos factores del madurismo: los militares, facciones políticas y grupos empresariales”.
Señaló que la gestión del madurismo en Pdvsa ha estado “signada por las irregularidades administrativas y procedimentales, el desconocimiento de la naturaleza y complejidad del negocio petrolero, de sus operaciones, donde han prevalecido la falta de recursos para atender sus necesidades operacionales, el bloqueo y paralización de sus procesos de contratación, afectando la continuidad operacional, mantenimiento, procura, compras, estudios y planes de desarrollo; el desmantelamiento de sus cuadros técnicos-políticos de dirección a todos los niveles y una campaña sistemática de persecución y descrédito contra los trabajadores, que ha provocado una desmoralización y desmotivación interna reflejada en una estampida de más de 30 mil cuadros”.
via @ElTocuyoAlDia