“El desdén visceral de Trump hacia los latinoamericanos, su inexplicable sumisión ante Putin y su aversión irracional del comercio con China” serían los factores que estarían entorpeciendo la restauración de la democracia en Venezuela, al no utilizar la presión internacional de manera adecuada para materializar la salida del socialista Nicolás Maduro.
Así lo considera Javier Corrales en un artículo de opinión publicado por el New York Times. Según explica, en el momento clave en que Juan Guaidó asumió la presidencia interina del país suramericano, Estados Unidos interpretó un papel fundamental para lograr forjar la alianza de más de 50 países que manifestaron su apoyo al líder opositor.
Recordemos que la nación norteamericana fue una de las primeras en pronunciar su rotundo respaldo al jefe del Parlamento, voz a la que se fueron sumando progresivamente el resto de los países aliados.
“No obstante, ahora Estados Unidos está adoptando políticas que debilitan dicha alianza”, apunta Corrales.
Como ejemplo, el profesor de Ciencias Políticas nombra la dura crítica expresada por Trump contra el presidente de Colombia, Iván Duque, al declarar que “no ha hecho nada” para contener un reciente incremento en las exportaciones de cocaína.
En respuesta, Duque se vio obligado a ceder ante la presión y adoptar medidas poco populares al incumplir el acuerdo depaz con las Farc y solicitar que se revocara una prohibición de rocío aéreo de glifosato, un herbicida asociado con el cáncer, para así eliminar los cultivos de cocaína. La postura le costó al mandatario colombiano, aliado clave de Venezuela, un descenso en los niveles de popularidad.
“El problema con la política de Estados Unidos respecto a Venezuela no es que sea imperialista o demasiado cautelosa, sino más bien que el trumpismo está obstaculizando los objetivos deseados”, apunta Corrales.
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ElTocuyoAlDia
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