Sputnik señala que dentro de cualquier planificación militar, la ciudad de Caracas está considerada como “la joya de la corona”, el bastión a conquistar para asegurar la gobernabilidad y estabilidad en el caso de un cambio de Gobierno.
En ese sentido, indican que uno de los enigmas que no logra descifrar los estrategas del Pentágono es qué hacer con las organizaciones populares conocidas como ‘colectivos’, que se identifican con el proyecto bolivariano.
Para hacer frente a ese problema, el medio destaca que el Ejército de EEUU ha desarrollado una doctrina conocida como “Guerra Híbrida” impulsada por el teniente coronel de Marina, Frank Hoffman, definida en su libro ‘Los conflictos en el siglo XXI: El auge de las guerras híbridas’ como confrontaciones polimorfas que “pueden ser conducidas por Estados, así como por una variedad de actores no estatales. Incorporan una variedad de modos de guerra diferentes, incluyendo capacidades convencionales, tácticas y formaciones irregulares, actos terroristas incluyendo coerción, violencia indiscriminada y desorden criminal”.
La doctrina de la Guerra Híbrida nace para evitar que Estados Unidos y sus aliados, especialmente Israel, cometieran errores tácticos y estratégicos al enfrentar en el futuro (¿Venezuela?) conflictos similares.
Las organizaciones populares, en particular las que hacen vida en la parroquia 23 de Enero, al oeste de Caracas, llevan tiempo bajo la mira del Pentágono y sus socios de la OTAN.
Desde que el presidente Hugo Chávez propusiese en 2001 aglutinar los movimientos sociales en torno a la figura de ‘Círculos Bolivarianos’, comenzó una operación propagandística de parte de la oposición venezolana, que alcanzó su punto crítico cuando los medios de comunicación los acusaron de ser los responsables de los hechos de violencia que se registraron durante el golpe de Estado de abril de 2002 contra Chávez.
A partir de allí, en el imaginario mediatizado de la población venezolana, la palabra ‘colectivo’ fue usada como sinónimo de terror. Sin embargo, estas organizaciones populares se definen como verdaderos protectores del legado del chavismo, unos ‘guardianes de la revolución’ en sentido estricto, reseñó el periodista José Negrón Valera en el texto publicado por el medio.
Un día en La Piedrita
Con la doctrina de la Guerra Híbrida abriéndose paso en Venezuela, Sputnik visitó la parroquia 23 de Enero con el fin de contrastar preocupaciones y también perspectivas sobre este nuevo resurgir de los colectivos en la agenda mediática de la oposición venezolana, además de entrevistar a Valentín Santana, líder del colectivo La Piedrita.
- Por las redes sociales pudimos enterarnos de que la inteligencia popular del 23 de Enero había detenido a un supuesto periodista turco que estaba tomando fotos de sitios emblemáticos de esta comunidad. ¿Podría darnos más detalles?
Supuesto periodista no, es un periodista y eran dos, uno turco y uno venezolano. Lo capturó la comunidad y nos lo entregó a los colectivos. Allí fueron interrogados, no los torturamos, ni los maltratamos, le hablamos tranquilamente y ellos mismo hablaron solitos. Tenían fotos de toda Caracas, tenían una agenda donde nombraban a La Casona, Miraflores, la sede de la Guardia Nacional en El Paraíso, el cuartel de la montaña y, como objetivo principal, los Colectivos. Tenían un plan para el día sábado 2 de febrero, donde el periodista turco le dice al otro que le estaban pidiendo balas, chalecos, bombas lacrimógenas y motos a un policía de Chacao. Aparte de eso, tenía tres sitios de actuación en Caracas, uno en Petare, uno en La Pastora y otro en sector el Observatorio del 23 de Enero. Después de eso nos comunicamos con el SEBIN y se lo entregamos. Eso fue todo.
- ¿Por qué piensas que se han dado a la tarea de satanizar el trabajo de los Colectivos, especialmente los del 23 de Enero?
Lo que pasa es que los Colectivos han sido una herramienta de apoyo de la Revolución Bolivariana. Y el enemigo estoy convencido de que nos ha estudiado. Pero tenemos una gran debilidad, que son los medios de comunicación nuestros, que no se meten para los barrios para mostrar el gran trabajo cultural, deportivo y político, y la derecha aprovecha esa debilidad…
- ¿Hace algunos años, a través de medios de difusión, se mostraron imágenes de unos niños supuestamente armados aquí en el 23 de Enero?
Eso fue una obra de teatro que hicimos en homenaje a un gran guerrillero llamado Magoya, que dio su vida por la Revolución Bolivariana. Los niños nunca estuvieron armados. La derecha ha querido satanizarnos a nosotros, pero yo creo que los únicos que han reclutado niños y les han puesto armas verdaderas es la contrarrevolución. Dónde han quemado seres humanos, donde han atacado colegios. Ellos les entregan armas, drogas y dólares.
- ¿Un mensaje a la oposición venezolana en esta coyuntura donde se ha denunciado la intención de Estados Unidos de intervenir militarmente en el país? ¿Qué le dice a esa parte de la población así como a la dirigencia que apoya una acción semejante?
Aquí a los traidores de la patria mi respuesta va a ser la del comandante Hugo Chávez. Esta es una revolución pacífica pero está armada. Y si ellos osan entrar a la patria de Bolívar y de nuestro comandante Hugo Chávez, sería bueno que trajeran bastantes bolsas negras porque así es que se los vamos a mandar a ellos. El sueño de nuestra Revolución Bolivariana no nos la van a quitar y yo doy fe de eso, estamos dispuesto a vencer o morir por nuestra patria, ese el mensaje que yo le doy a los traidores.
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