La frontera colombo-venezolana, se encuentra en constante movimiento por el paso de migrantes venezolanos hacia Cúcuta, al Norte de Santander, Colombia, y es allí donde buscan la manera de sobrevivir, y es por ello que muchas venezolanas han optado por vender su cabello.
Muchos son los que venden frutas, panes, dulces, y otros ofrecen su cabello a cambio de dinero. Entre la multitud, en la zona tan agitada hay hombres que buscan el cabello de las mujeres, gritando “se compra cabello”, mientras más largo, mejor relatan.
Yodeira Martínez, una venezolana que viven en Norte de Santander, dijo que “por un poquito de cabello” le dieron 10 mil pesos, agregando que no le pagaron más por tener el cabello finito, sin embargo indicó que “eso le sirve para remediarse”.
“De una cabellera comen dos o cuatro. Es una forma de ayudarse. Un mechón de pelo puede significar al menos una semana de comer, luego ya verán qué hacen“, es lo que manifestó un vendedor de jugos, quien también busca mujeres para ofrecer dinero por su cabellera.
En Colombia, no es ilegal comercializar con el cabello, pero si lo es cuando se hace en la vía pública, según Saúl Cristancho, el secretario de Gobierno de Villa del Rosario, destacó que “la ilegalidad está en utilizar el espacio público, porque muy seguramente si usted llega a un salón de belleza o a un sitio que esté legalizado y es consciente de que quiere vender su cabello, eso ya es otra cosa. Es que aquí se trata de la invasión al espacio público”.
Otro comprador de cabello, dijo que el negocio radica en que los peluqueros compren el pelo largo de las mujeres por alrededor de unos 30.000 y hasta 80.000 pesos, para así poder hacer pelucas y extensiones, reseñó Versión Final.
ElTocuyoAlDia
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