Despu茅s de un primer mandato catastr贸fico, Nicol谩s Maduro se atrinchera en un segundo periodo.
Seg煤n la Constituci贸n de Venezuela, los presidentes deben jurar ante la Asamblea Nacional, el poder legislativo del pa铆s. Sin embargo, la ceremonia que dar谩 inicio al segundo mandato de Nicol谩s Maduro, previsto para el 10 de enero, tendr谩 lugar en la Corte Suprema. Esto se debe a que la Asamblea, controlada por la oposici贸n, considera que la elecci贸n de Maduro el pasado mayo es una farsa y que su segundo mandato es ileg铆timo. La Corte -te贸ricamente independiente-, por el contrario, sigue siendo un 贸rgano servidor obediente del r茅gimen. El cambio de sede es una maniobra caracter铆stica de Maduro, quien mantiene el poder por medios cada vez m谩s dictatoriales.
Ese es su 煤nico talento. Despu茅s de un primer mandato catastr贸fico, Maduro es posiblemente el presidente menos exitoso del mundo. Pero las semillas del desastre fueron plantadas por su antecesor, Hugo Ch谩vez, quien muri贸 en 2013. Ch谩vez, un populista elocuente, pensaba que la mejor manera de ayudar a los pobres era aumentar el gasto del Gobierno mientras aceleraba los mercados. Se apoder贸 de negocios privados, impuso controles de precios, se endeud贸 desmesuradamente y despidi贸 a gerentes competentes de PDVSA, la empresa petrolera estatal que es la principal fuente de divisas de Venezuela, por no apoyarlo pol铆ticamente.
Ch谩vez tuvo suerte. Los precios del petr贸leo fueron altos durante la mayor parte de sus 14 a帽os en el cargo. Eso mantuvo los productos en las estanter铆as y los d茅ficits presupuestarios bajo control. Cuando muri贸, la econom铆a se encaminaba hacia una fuerte ca铆da, pero eso todav铆a no era evidente. Maduro se convirti贸 en el “hijo” de Ch谩vez, quien a煤n inspir贸 devoci贸n entre los venezolanos pobres y los izquierdistas cr茅dulos en el extranjero. Gan贸 una disputada elecci贸n presidencial contra Henrique Capriles, un gobernador estatal de centro-izquierda. En 2014 los precios del petr贸leo empezaron a bajar.
Maduro se aferr贸 obstinadamente al chavismo incluso cuando las condiciones se volvieron contra 茅l. Para continuar pagando a los acreedores internacionales de Venezuela, redujo las importaciones, lo que provoc贸 escasez y hambre. Imprimi贸 dinero para financiar d茅ficits presupuestarios masivos. Ambas medidas avivaron la inflaci贸n, que probablemente fue de m谩s de un mill贸n por ciento el a帽o pasado. Maduro mantuvo el tipo de cambio oficial del bol铆var artificialmente alto, aparentemente para hacer que las importaciones esenciales fueran asequibles. De hecho, el r茅gimen neg贸 a los importadores honestos el acceso a d贸lares baratos, d谩ndoselo por el contrario a sus fieles, algunos de los cuales se convirtieron en multimillonarios. El valor del mercado negro (es decir, verdadero) del bol铆var colaps贸. El PIB se ha reducido casi a la mitad desde que Maduro asumi贸 el cargo.
Respondi贸 a la crisis con medidas a medias, como devaluaciones inadecuadas del bol铆var oficial, o pol铆ticas que empeoraron las cosas, como nuevos controles de precios. A medida que las reservas de divisas se desplomaron, en 2017 dej贸 de pagar parcialmente los bonos emitidos por PDVSA y el Gobierno. El Gobierno ha evitado el incumplimiento total solo hipotecando los campos de petr贸leo, gas y oro, principalmente a firmas controladas por el estado de China y Rusia.
En agosto pasado, Maduro elimin贸 cinco ceros de la moneda y la relanz贸 como el “bol铆var soberano”. Pero, sin ninguna acci贸n del gobierno para frenar los d茅ficits o aliviar la escasez, ha perdido el 95% de su valor frente al d贸lar. Los bancos ya se est谩n negando a aceptar billetes de dos bol铆vares, la denominaci贸n m谩s baja, aunque son nuevos.
Incluso si los precios del petr贸leo se recuperan, es poco probable que Venezuela se beneficie mucho. La raz贸n es que el Gobierno ha saqueado a PDVSA. Bajo Ch谩vez, adem谩s de pagar por programas sociales populares, se proporcion贸 gasolina a los venezolanos casi gratis y petr贸leo a gobiernos amigos, como Cuba, en condiciones f谩ciles. La inversi贸n y la exploraci贸n sufrieron. El declive de PDVSA se aceler贸 bajo el se帽or Maduro, quien nombr贸 presidente de la empresa estatal a un mayor general de la Guardia Nacional sin experiencia en la industria petrolera. Los carro帽eros, incluidos los empleados desesperados por el colapso de sus ingresos, han comenzado a robar maquinaria. Ahora en impago parcial de sus bonos, Venezuela produce menos petr贸leo que en la d茅cada de 1950. La producci贸n por ciudadano se sit煤a en el mismo lugar donde estuvo en la d茅cada de 1920.
La consecuencia es la miseria. La electricidad y el suministro de agua est谩n fallando debido a la corrupci贸n, la falta de inversi贸n y el ausentismo de los trabajadores que no pueden vivir con sus salarios. La violencia se ha disparado y la atenci贸n m茅dica casi se ha derrumbado. Una d茅cima parte de la poblaci贸n, 3 millones de personas, han emigrado, en gran parte a pa铆ses vecinos como Colombia. Al menos 2,5 millones se han ido desde 2014. (Una minor铆a solicita asilo).

Seg煤n un estudio realizado por la Brookings Institution, un grupo de expertos en Washington, depende de lo que suceda con el ingreso y las remesas del petr贸leo, 5 millones m谩s podr铆an irse. “Mi hija tiene solo 15 a帽os y ya est谩 insinuando que se quiere ir”, dice Carlos Valbuena, un empleado de oficina en Caracas. “¿Qu茅 le digo?”, se pregunta.
La respuesta depende de cu谩nto tiempo Maduro permanecer谩 en el poder. Eso, a su vez, depende de cu谩nto tiempo el r茅gimen pueda permanecer unido bajo la presi贸n de sus enemigos y de las tensiones que ha puesto sobre s铆 mismo. El 4 de enero, el grupo de Lima, que incluye a los pa铆ses m谩s grandes de Am茅rica Latina y Canad谩, dijo que dejar铆a de reconocer a Maduro como presidente en su segundo mandato y lo inst贸 a ceder el poder a la Asamblea Nacional. Ese gesto fue debilitado por la negativa de M茅xico, bajo su nuevo presidente de izquierda, Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, a firmar la declaraci贸n.
Per煤 ahora se ha unido a Estados Unidos y la Uni贸n Europea para impedir que los miembros del r茅gimen visiten y realicen transacciones financieras. Otros miembros del grupo de Lima podr铆an seguirles. M谩s dolorosas son las sanciones estadounidenses que impiden a las empresas negociar con deuda reci茅n emitida. Eso est谩 dificultando que Venezuela logre acuerdos con los acreedores.
El respaldo del grupo de Lima a la asamblea nacional es un est铆mulo para la oposici贸n dividida e ineficaz. La alianza se encuentra en un momento tan bueno que el 5 de enero llev贸 a cabo una redistribuci贸n de los mejores trabajos en la legislatura en virtud de un pacto alcanzado despu茅s de las elecciones parlamentarias en 2015, la 煤ltima elecci贸n justa de Venezuela. Juan Guaid贸, fundador de Voluntad Popular (Voluntad Popular), uno de los partidos de oposici贸n m谩s conflictivos, se convirti贸 en el presidente de la asamblea. El l铆der del partido, Leopoldo L贸pez, se encuentra bajo arresto domiciliario y su coordinador nacional, Freddy Guevara, est谩 refugiado en la embajada chilena desde 2017.![]()

En su discurso de aceptaci贸n, Guaid贸 conden贸 la presidencia de Nicol谩s Maduro por ser ileg铆tima y pidi贸 al ej茅rcito que ayudara a “restaurar el orden constitucional”. Guaid贸 ser谩 “el jefe de la lucha por el cambio en Venezuela”, predice Luis Vicente Le贸n, encuestador y analista pol铆tico en Caracas.
Pero la principal amenaza para Maduro proviene de “dentro del chavismo”, afirma Le贸n. Hasta ahora, el bot铆n de la producci贸n de petr贸leo, el contrabando y el tr谩fico de drogas, que el Gobierno tolera, ha mantenido unido al r茅gimen. Pero el efectivo se est谩 volviendo escaso y los complots pueden estar proliferando. De hecho, una red de esp铆as cubanos alert贸 al mandatario venezolano sobre los complots en su contra. En agosto, aparentemente algunas personas intentaron matar a Maduro con drones cargados de explosivos mientras se dirig铆a a una reuni贸n de guardias nacionales. El Gobierno ha torturado a decenas de soldados acusados de conspirar contra 茅l, seg煤n la ONG Human Rights Watch.
Las deserciones por el chavismo pueden suponer un peligro mayor. Sujetos a prohibiciones para viajar, algunos miembros del r茅gimen temen quedar atrapados en Venezuela cuando el poder cambie repentinamente. Podr铆an verse tentados a llegar a un acuerdo con la oposici贸n, probablemente mediado por un grupo externo, lo que llevar铆a a un gobierno de transici贸n. Luis Vicente Le贸n afirma que la tensi贸n entre los que est谩n dispuestos a negociar y los que se niegan podr铆a llevar a la “implosi贸n” del Gobierno.
El r茅gimen ya ha sufrido varias deserciones de altos cargos, especialmente por parte de los miembros del poder judicial. El 煤ltimo fue el 6 de enero, cuando Christian Zerpa, un juez de la corte suprema, se present贸 en Miami para denunciar a Maduro. Su mandato “no tiene otro nombre que dictadura”, declar贸 Zerpa, quien anteriormente hab铆a sido leal al r茅gimen. Eso es una verg眉enza, pero no una amenaza seria. A qui茅n m谩s debe temer Maduro es a sus amigos, y no a sus sirvientes en la corte suprema.
Este art铆culo publicado originalmente en The Economist (enero de 2019) ha sido traducido por el equipo de redacci贸n de Sumarium.
ElTocuyoAlDia
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