Vladimir Cortés, de Venezuela, trabaja como una estatua humana en Bogotá, Colombia.
Cortés decidió representar a un minero, inspirado en la riqueza mineral de su país. Dice que los venezolanos que se encuentran en Bogotá le colaboran con dinero.
Lleva un año en la capital colombana y los cuatro anteriores pasó por Santander y Boyacá. Trabaja 6 días entre las 10 am y las 6 pm, y tarda 30 minutos en pintarse.
Con información de EFE.
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