#00232

ElTocuyoalDia Reporta, Informa, Entérate

Siguenos en Telegram Nuestro Grupo en Facebook Siguenos en Blogger Siguenos en YouTube Siguenos en por RSS Siguenos en Facebook Síguenos en Twitter

23 de diciembre de 2016

Hambre: la palabra más dicha en 2016

opcion-hambre

No importó la edad, el género o el estrato social. Todos los venezolanos conocieron en carne propia lo que significa no tener suficiente para comer. En el año 2016, la población venezolana fue perdiendo esperanzas y, aún más, kilos. En este recuento, mostramos cómo en Clímax tomamos la difícil tarea de documentar el crujir de los estómagos de un país sumido en una crisis jamás vista

El año 2015 la palabra emigrar tuvo el papel protagónico en la conversación del venezolano. Fueron muchos los que se vieron en el dilema de “irse o quedarse”. El debate, destinos, posibilidades y decisiones aún bañó la primera mitad de 2016, cuando nos enteramos de venezolanos que logran triunfar afuera, que países como Paraguay se convirtieron en destino para emigrantes, que las prostitutas venezolanas se convirtieron en reinas de Cúcuta, que a Argentina se puede llegar en moto, o que la comunidad judía le dijo adiós a Venezuela.

Pero la profundización de la crisis hizo que en 2016 se impusiera la miseria, la rabia, la frustración, pero sobre todo el hambre. Venezuela se reencontró cara a cara con un mal que el derroche petrolero, la corrupción y las políticas económicas no terminaron de ahuyentar sino que le sirvieron como carnada.

Cada día son más quienes comen menos y peor, quienes hurgan las bolsas de basuras buscando bocado, convirtiendo vertederos en auténticos comedores comunales, quienes apenas pueden engullir alimento una vez al día. La “dieta de Maduro” no perdona clase social, edad, género ni especie, porque hasta los animales han tenido que enfrentarse a la carestía y el racionamiento de alimentos.

Estos son los trabajos de Clímax que retrataron el tema del hambre en Venezuela durante 2016:


Morir una, dos y tres veces de hambre – por Julio Materano 
Antes del chavismo se conocían como “Pichacheros” a aquellos que revisaban los desperdicios de los mercados municipales: Coche, Quinta Crespo, Guaicaipuro. Hoy, luego de los 17 años de revolución, la necesidad golpea a cientos: cada vez son más las familias que hurgan la basura para tomar bocado, así sea descompuesto. Este recorrido por Caracas desvela que, en cada esquina, el hambre acecha con sus inmundicias.
Hambre14

Venezuela: rica pero muerta de hambre – por Reyes Theis
Las riquezas naturales de Venezuela, incluyendo la fertilidad de su tierra, contrastan con la fragilidad nutricional de su gente. Mientras los indicadores del hambre aumentan, el gobierno no se alarma. Pero la gente come menos y se alimenta mal. Además, el robo y saqueo de comida van en aumento. El futuro del país se vislumbra con un músculo escuálido y flácido.
Hambre2
La comida no se bota en Caracas – por Andrea Tosta
El hambre no discrimina cuando apremia. Las bolsas de basura se han convertido en los comedores comunales de los caraqueños más golpeados por la crisis. Sin embargo, quienes están tras mostradores y atienden en restaurantes siguen preguntándose qué comerán. De los establecimientos ubicados en el centro del valle salen menos desperdicios cada día.
Hambre16
Aguantar la pela de la dieta de Maduro – por Luz Elena Carrascosa
Hay ayunos místicos y también muchas dietas como la de piña, la de los astronautas y la de proteínas. Tripas de “Tres Leches” y revolveras de chicharrón se han esfumado. Ni los perros ni los gatos se salvan. La dieta de Maduro es otra, mucho más rigurosa y salvaje, impuesta por la carestía y falta de productos esenciales, bachaqueo, espejismo petrolero, malas estrategias a todo nivel, heredadas del supremo padre del timo, y demás guisos. Con ella sí se adelgaza y desespera, mientras el Presidente ríe.
Hambre15
Niños hambrientos y golpeados por la crisis de Maduro – por Emily Avendaño 
Nada más en el municipio Sucre de Caracas se ha cuadriplicado la cifra de niños abandonados con respecto al 2015. El Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes alerta que llegan con problemas de salud asociados a desnutrición y sarna. Sutil o violento, el maltrato hacia los infantes se agudiza cuando hay escasez.
Hambre13
CLAP, distribución del hambre a manos del PSUV – por Emily Avendaño
Desde que fueron anunciados los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), en abril, se han constituido más de 15.000 en todo el país. Sin embargo, no logran llegar a todos los sectores, la bolsa cada vez trae menos productos y los propios consejos comunales responsables de su aplicación denuncian discriminación en su implementación. Los ciudadanos, aunque hayan recibido la bolsa, no están contentos y las colas continúan.
Hambre4
La clase media también pasa hambre – por Andrea Tosta
Sortear la pobreza —aun siendo profesional— es el día a día de la clase media. Las comidas completas y balanceadas son cosas del pasado reciente. Espejismo empañado por las largas colas de bachaqueros en supermercados y los precios galopantes de los productos regulados. El hambre y la ruina conquistaron todos los estratos sociales.
Hambre5
En la Guajira, hambruna en el anonimato – por Gustavo Ocando Alex
Dos de cada diez niños zulianos sufren desnutrición. Las cifras aumentan de forma alarmante en la Guajira. En municipios de la frontera con Colombia la hambruna es desoladora, aunque del lado venezolano haya silencio y del colombiano admisión de hechos y programas específicos de atención con apoyo de Unicef.
Hambre7
Los periodistas reportan el hambre con hambre – por Alexis Correia 
Mientras registra lo que unos llaman historia reciente, la profesión de periodista puede transmitir la ilusión de que se encuentra al margen de la crisis alimentaria. No es cierto. “La gente que ve mis fotos en Facebook me pregunta si tengo sida”, confiesa un comunicador que ha perdido casi 30 kilos en lo que va de 2016 por una nutrición deficiente.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

INICIO