Como en casi cualquier país del mundo, miles de comediantes aficionados o profesionales suelen realizar chistes en alusión a sus gobiernos y dirigentes políticos, utilizando ya sea alguna política que consideren errónea por parte de los mismos, algún comentario fuera de lugar, o cualquier cosa que consideren material de calidad para un chiste. En Venezuela este tipo de humor no ha sido la excepción, no obstante, comediantes como Ricardo Del Bufalo, consideran que cada día se ha vuelto más riesgoso interpretar este tipo de actuaciones para entretener al público.
“Cada vez es más difícil hacer comedia”, comentó el artista caraqueño. “Hay mucha censura en la radio y recientemente arrestaron a dos bomberos por burlarse del presidente Maduro por compararlo con un burro. He empezado a preocuparme por qué chistes puedo hacer y cuáles no”, lamentó.
Durante su comedia en el centro cultural en el distrito de La Castellana de Caracas, Bufalo suele tomarse con humor la crisis que vive el país, y en muchas ocasiones bromea con la “idílica posibilidad” de conseguir un día completo sin el chavismo en el país.
Oscar Martínez, de 30 años, también es comediante y alega que con el tiempo se ha visto en la necesidad de “moderar” sus obras de carácter político. “Podría terminar en la cárcel, seguro”, subrayó, según lo reseñado por el diario El País.
“En un club puedo soltarme más porque la gente viene esperando que haga bromas políticas. No tanto durante mi programa de radio. Ahí realmente no tengo idea de quién está escuchando”, agregó.
Para cubrir “sus espaldas” muchos han optado por esconder sus mensajes satíricos en alegorías, referencias y elogios claramente irónicos, que son fácilmente entendibles para todo tipo de público.
“Tienes que darle la vuelta. Una forma es elogiar al gobierno en exceso, que sea obvio que estás ensartando a los poderosos”, dijo el comediante Juan Andrés Ravell, de 37 años, quien decidió emigrar del país ante la sensación de “opresión” al realizar comedia en Venezuela.
Claudio Nazoa, de 67 años, quien acaba de terminar una gira nacional, admite que durante sus shows aplica una dosis de autocensura.
“Necesitas ser prudente y atrapar al gobierno con un humor inteligente y respetuoso. Pueden sentir que te estás burlando de ellos, pero no tienen ninguna prueba real”, comentó.
Antes de la llegada del chavismo, Nazoa solía burlarse de los presidentes venezolanos con mucha frecuencia, pero en los últimos años, ha visto cómo la comedia ha sido atacada por la actual élite gobernante.
La burla sobre la crisis social y el decadente poder adquisitivo en Venezuela sigue siendo el principal material para muchos comediantes.
“Los venezolanos buscan un refugio en el humor como las personas en otros sistemas represivos. El humor nos libera de las tensiones reprimidas. Nos ayuda a vencer el miedo y crea una distancia del dolor porque cuando nos reímos, asumimos una actitud positiva y resistente”, dijo Del Bufalo.
ElTocuyoAlDia
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