#00232

ElTocuyoalDiaEstamos En Facebook Instagram y Twitter buscanos como ELTOCUYOALDIA

domingo, 18 de noviembre de 2012

Dos Muertos y un Herido el saldo de tiroteo en El Tocuyo.

La mañana de hoy se produjo un tiroteo en la avenida fraternidad con calle 10 en El Tocuyo.
en el hecho resulto herido una persona y dos personas asesinadas

*Asesinado* REYES MORILLO, 58 años, Residía en sector la manga.  perdió la vida al recibir impacto de bala en el Suceso.

*Asesinado* JUSTINO RAMOS, Residía en la calle 10 muy cercano donde ocurrió el hecho.

*Herido* BRAYAN URI, Ciclista, reside en Cubiro. fue impactado cuando pasaba por el lugar.





    

Conocer al ‘Catire’ los sentencia a muerte

REDACCIÓN ELINFORMADOR/GERARDO MORÓN SÁNCHEZ.
El pregonero ‘más antiguo’ de El Tocuyo fue asesinado en ‘El Triunfo’. Así se llamaba el kiosco ubicado en la calle 10 de la avenida Fraternidad, el que durante más de 30 años fue su segunda casa. “Salía a las cinco de la mañana y regresaba a las 12 o la una del mediodía”, dice María Francisca Yépez de Ramos, quien este domingo, a las 7:45 am, se quedó sin el hombre que fue su compañero desde el año 1961, cuando Morán era un municipio donde se respiraban aires de paz y cordialidad y hermandad, superados por un clima de violencia sin precedentes.

Francisca, quien estaba a dos cuadras y se alistaba para ir al cementerio a llevarle flores a su nieto, Jonathan Javier Rodríguez, el ‘Albinito’ masacrado a tiros el 6 de abril del año pasado, escuchó los tiros que dejaron al borde de la muerte a Justino José Ramos, de 70 años. Por si no fuera suficiente, su esposo estaba acompañado de otro pariente, Reyes José Morillo Escalona, de 58 años. Los dos recibieron múltiples disparos por parte de pistoleros que, algunos dicen, andaban en carro, al parecer una camioneta negra, y otros que en una moto Bera.
Las sospechas se inclinan más hacia esto último porque alguien describió que los dos ‘sicarios’ vestían pantalones jeans, uno franela rosada y el otro blanca. Uno de ellos portaba sendas pistolas ‘niqueladas’ con súper peines. Uno quedó tendido sobre la acera enfrente del kiosco y el otro sobre la acera diagonal, adyacente al tronco de un árbol.
Como el Hospital Egidio Montesinos estaba a una cuadra, el pregonero y el herrero fueron ingresados por particulares. Reyes Morillo no resistió los 12 disparos, mientras que Justino José aguantó un poco más, pero la ambulancia que lo trasladaba al hospital de Barquisimeto no llegó a salir de El Tocuyo. El septuagenario murió en el trayecto y su cadáver fue ingresado al CDI del sector Los Palmares.
Como hombres de bien, trabajadores y honestos, un significativo número de tocuyanos describieron a los hoy occisos, Justino quien deja 12 hijos y Reyes Morillo, quien deja ocho. “Mi tío no acostumbraba a salir los domingos, pero se fue al kiosco a conversar con su cuñado”, dijo un sobrino, ironizando sobre el fatal destino de su tío, quien estuvo en el sitio y momento equivocado.
El atentado iba dirigido contra  Justino, tío de ‘El Catire’, contra quien la banda de Roberth ‘El Orejón’ y sus principales ‘sicarios’ El Yoba y ‘El Emilio’ han emprendido una ‘guerra’ en la que personas inocentes, como en este caso Justino y Reyes, han perdido la vida de manera trágica. Efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) investigan el caso.


       
   
   



1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando es que van a empezar con la mision a toda vida venezuela en el tocuyo, ya que el alcalde dijo que estabamos entre los municipios priorizados

Publicar un comentario en la entrada

twitter facebook email
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

@ElTocuyoaldia

Publicidad

El Tocuyo al Día

A El Tocuyo se le conoce como la Ciudad Madre de Venezuela por haber sido la primera fundada por los españoles con carácter de permanencia en tierra firme, haber sido el punto desde donde partieron los colonizadores a fundar otras ciudades, ser la capital de la colonia venezolana hasta 1576.

La palabra tocuyo tiene una significación etimológica derivada de nuestros ancestrales aborígenes Gayones, como etnia predominante en la región durante el período prehispánico, así como de otras etnias, y para algunos significa: Sumo de Yuca.

La palabra tocuyo tiene una significación etimológica derivada de nuestros ancestrales aborígenes Gayones, como etnia predominante en la región durante el período prehispánico, así como de otras etnias, y para algunos significa: Sumo de Yuca. Pero para otros fue tanta la importancia que tuvo esta región por el cultivo de algodón que autores como Juan de Arona llegó a señalar que el nombre de El Tocuyo se forma de cuyu, verbo quichua que quiere decir “torcer el hilo con las manos”.

Mas con el advenimiento del sistema colonial español se hizo omnipresente toda la deidad religiosa cristiana que éstos trajeron en sus códigos de cultura, y le fue antepuesto el de Nuestra Pura y Limpia Inmaculada Concepción de El Tocuyo, motivo además por el cual se piensa que fue durante la celebración de ese onomástico religioso cristiano, todos los días 8 de diciembre, que se llevó a cabo la fundación colonial, la usurpación de territorio (1545) por parte de los españoles de lo que hoy conocemos como El Tocuyo.

Después, en 1563, le fue otorgado el título de “Muy Leal Ciudad de El Tocuyo”. Pero como El Tocuyo fue la primera ciudad fundada por los españoles con carácter de permanencia en tierra firme llegándose a convertir en la más importante en el territorio de Venezuela, por sus actividades en al ámbito de la ganadería, la agricultura y el comercio fue también el punto desde donde partieron los colonizadores a fundar otras ciudades, motivo por el cual se le conoce en la historia como la “Ciudad Madre de Venezuela”; además fue la capital de la colonia venezolana hasta 1576, con su respectivo asentamiento político y gubernamental, hasta que es trasladada, en ese mismo año, a Caracas por su ubicación estratégica cerca del mar.

Otro nombre con el que ha sido distinguido El Tocuyo es “La Ciudad de los Lagos Verdes”, apodado así por el poeta Roberto Montesinos, que contrariamente a los que muchos piensan este nombre se debió a las inmensas lagunas que se formaban en los huecos de donde se extraía la tierra arcillosa para la elaboración de piezas artesanales en la zona que hoy conocemos como el Barrio Los Hornos (nombre dado por la existencia de grandes hornos donde se introducían las artesanías para su cocimiento).

También se le conoce como la “Ciudad de los Siete Templos”, ya que por su importante actividad social y económica, trajo aparejada el florecimiento de una intensa vida religiosa, llegando a existir los templos de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, San Francisco, Belén, Santa Ana, Santo Domingo, San Juan Bautista y La Valbanera. Pero en realidad existieron otros templos como el de Las Mercedes cuyas ruinas se localizan más arriba de la comunidad del Calvario, pero hasta el momento no se conoce documentación fehaciente sobre la historia del mismo.

Fecha de fundación

La fecha de la fundación de El Tocuyo (7 de diciembre de 1545) pudiera estar en tela de juicio. Existen elementos que parecen indicar que la verdadera fecha es la referida por el cronista Galeoto Cey, quien acompañaba a Carvajal en el momento de la llegada a El Tocuyo.

Este hecho se conoce, gracias a que recientemente el intelectual e investigador venezolano José Rafael Lovera encontró unos documentos manuscritos originales, inéditos, que reposaban en British Library de Londres –según lo refiere la Dra. Ermila de Veracoechea, donde el viajero italiano Galeotto Cey , señala en su “Viaje y Descripción de las Indias” (15391553) que el arribo fue “en la vigilia del día de todos los santos”, es decir del 1 de noviembre de 1545, de acuerdo al calendario religioso cristiano.

Cuando nos referimos a la historia de El Tocuyo no nos circunscribimos a la ciudad capital del hoy Municipio Morán, sino al territorio que desde tiempos prehispánicos fue espacio territorial de las etnias indígenas (principalmente Gayonas) y que luego en el período colonial y hasta mediados del siglo XIX comprendía todo el territorio que hoy conforma el Municipio Morán (hasta 1925 Distrito Tocuyo), el Municipio Jiménez (Quíbor y Cubiro) Municipio Andrés Eloy Blanco (Sanare y Yacambú), Municipio El Paraíso (Chabasquén Estado Portuguesa) y Curarigua, perteneciente al Municipio Torres.

Morán es hoy uno de los municipios territorialmente más grande del Estado Lara, cuenta con ocho parroquias, algunas muy distantes entre sí, a saber: Guarico, Hilario Luna y Luna (Villa Nueva), Morán (Barbacoas), Bolívar ( El Tocuyo), Anzoátegui, Humocaro Bajo, Humocaro Alto y La Candelaria (Guaitó). Imaginemos lo que representó el espacio geohistórico de El Tocuyo que abarcaba al menos tres veces más territorio que el que ocupa hoy.

Para 1620, el Gobernador y Capitán General Francisco de la Hoz Berrío funda los pueblos de doctrina, como paso de transición de las encomiendas hacia pueblos fundamentalmente poblados por indios. Los pueblos de doctrina fueron: San Antonio de los Naranjos de Humocaro Alto, Nuestra Señora del Rosario de Humocaro Bajo, San Francisco de la Otra Banda, Nuestra Señora de Altagracia de Quíbor, Santa Cruz de Guarico, Santa Ana de Sanare, San Miguel de Cubiro y San Felipe de las Barbacoas. La Región Histórica El Tocuyo pierde el territorio de Quíbor en 1824, Sanare en 1832, aunque lo recuperó luego en 1856 lo pierde definitivamente a finales del siglo XIX, Curarigua en 1856, y ese mismo año Chabasquén pasa a formar parte del Estado Portuguesa. Aunque Mac Pershon en su Diccionario del Estado Lara de 1883, sigue ubicando a Chabasquén como población de Humocaro Alto.

También en este año surge la Parroquia Anzoátegui, abarcando el territorio conocido como La Ciénaga del Cantón Tocuyo. Aunque en 1859 es nuevamente eliminado y forma parte, a igual que Villa Nueva, de la Parroquia Guarico. En la legislación de 1854 nuevamente Anzoátegui es erigida como parroquia. En este año se divide el Distrito Tocuyo (Ciudad El Tocuyo) en dos parroquias civiles: Ayacucho y Junín y en 1867 en dos parroquias eclesiásticas: San Francisco e Inmaculada Concepción. En 1890 se crea el Municipio Guaitó.

El Río Tocuyo

Su caudal hizo posible el desarrollo de importantes comunidades indígenas en sus alrededores, así mismo, el papel fundamental que jugó El Tocuyo en la colonia tuvo como determinante el aprovechamiento de este río. Y hoy, después de haber sido víctima de indolentes verdugos, sus mermadas aguas apenas cubren las necesidades de riego y de consumo de la región.

La vida económica de El Tocuyo ha consistido, fundamentalmente, en el uso de las afluentes para el regadío de los cañamelares y de otros cultivos en las zonas altas. Desde el punto de vista social, el río ha servido como el gran igualador de las estratificaciones sociales, pues allí han recurrido esclavos, hombres libres, blancos, oligarcas, negros e indios a sumergir sus pensamientos, a satisfacer sus necesidades corporales, a limpiar sus penas, sus sudores después de las faenas de trabajo, el río es, pues, la representación más democrática de acuerdo con Francisco Tamayo que la naturaleza ha otorgado a sociedad alguna. Los poetas admiran los plenilunios reflejados en sus aguas, los agricultores esperan las lluvias que lo nutren, los turistas lo visitan para su disfrute, los propios de El Tocuyo se satisfacen de saber que esta ahí.

La Política

El terremoto de 1812 y las consecuencias de la guerra de independencia dejaron a El Tocuyo, como a buena parte del país, en un estado de descomposición económica y moral, luego en la Guerra Federal (185963) El Tocuyo sería importante escenario de las disputas políticas y aportaría la figura central de los conservadores larenses con el aguerrido Dr. José Espíritu Santos Gil, aunque éste ideológicamente estuvo muy distante del pensamiento conservador.

Comienza el auge del café y a pesar de la situación política prolifera la actividad educativa, periodística y cultural que harían de El Tocuyo una de las ciudades más importantes del país. Su activismo político y de rebeldía sería incesante contra las dictaduras de Castro y de Gómez, como se evidencia con el respaldo al movimiento del General Montilla, al alzamiento de los hermanos Vargas, el apoyo a la insubordinación del General Gabaldón en 1929, la lucha por la instauración de la democracia, los enfrentamientos entre el Partido Comunista y Acción Democrática, que llevarían a la instauración de unos de los focos guerrilleros más importantes como fue el Frente Simón Bolívar en los años sesenta. Todo esto puede ser considerado como demostración de la falsedad de la tesis del tocuyano como elemento conservador.

La crisis

Es necesario precisar que El Tocuyo no sólo fue importante en esta época, sino que hasta las primeras décadas del siglo XX fue una de las ciudades más importantes del país y segunda del Estado Lara. La crisis de los años 30, la caída de los precios del café y la caña de azúcar y la dependencia de estos productos, el castigo por el protagonismo político manifiesto en los continuos movimientos y sublevaciones, el aislamiento de El Tocuyo luego que se construyó la carretera transandina por Carora, produjeron una profunda parálisis económica y cultural, que llega a su clímax con el terremoto del año 50.

A pesar de la riqueza histórica y cultural con la que es reconocida la ciudad de El Tocuyo y el Municipio Morán, lo cierto es que para la mayoría de los habitantes del país , y lo más lamentable, para los propios tocuyanos, siempre se identifica a esta localidad con símbolos de nuestra cultura, como lo son: el tamunangue y el golpe tocuyano, la acemita y la cuna de grandes hombres, lo que si bien nos enorgullece, quedarse solo en ellos es obviar el extenso y complejo proceso histórico por el que ha transcurrido esta población.

Este artículo pretende contribuir al rescate y preservación de parte de nuestra memoria histórica, la cual ha sido, en diversos contextos, fragmentada tanto por hechos estructurales, políticos y culturales, como naturales; motivo por el cual, desde nuestra opinión, los morandinos parecen tener una debilidad en los lazos de identidad y pertenencia y por ende de compromiso para emprender la transformación cultural y estructural de nuestro terruño.

(*) Historiadores. Janette GarcíaYépez y Pedro Rodríguez Rojas